■ Tradiciones y costumbres

 

El ser humano crea cultura a través de sus acciones cotidianas, de sus formas de pensar, de sentir y de actuar.

La lengua que se habla, las creencias religiosas, la ideología, el arte y lo que se come, así como el proceso de elaboración de los alimentos, son formas de expresión de la cultura.

Este conjunto de saberes y experiencias se trasmiten de generación en generación por diferentes medios, los niños aprenden de los adultos, los adultos de los ancianos. Se aprende de lo que se escucha, de lo que se vive, de lo que se lee, de lo que se ve y experimenta en la convivencia diaria, esto implica, entre otras muchas cosas, la influencia de grupos sociales con los que se establece contacto.

Es así como, a grandes rasgos, se heredan y manifiestan las fiestas y tradiciones en una comunidad grande o pequeña.

La fuerza de las costumbres y tradiciones no sólo radica en la frecuencia con la que la gente las practique, también en la función que ellas han tenido en la vida cotidiana y en las creencias místicas, mágicas y religiosas que hay a su alrededor. Así, debido al importante papel que las fiestas y tradiciones han tenido para la vida de los habitantes de Tlatlauquitepec y para su relación con el medio ambiente natural y social, en la ciudad se preservan un sinfín de ellas mismas que, a través de su celebración, permiten admirar, a propios y ajenos, las fiestas patronales, las formas del matrimonio, la tradición de venerar a todos los santos y fieles difuntos, la temporada de posadas navideñas y la Semana Santa.